EL HOLANDES ERRANTE.

Un barco fantasma y una tripulación maldita, condenada a navegar por los mares eternamente. 

Pocos medios han alimentado más nuestra imaginación a lo largo de la historia que el mar. Los océanos y sus profundidades son aún los grandes desconocidos de nuestro planeta. Es por ello que infinidad de mitos y leyendas se enmarcan en los mares.

Ilustración de nuestro protagonista de esta historia

Las historias de barcos fantasmas se pueden rastrear hasta el siglo XVIII, cuando algunos autores empezaron a poner por escrito varias de las leyendas más repetidas por los marineros desde hacía décadas. En el caso del Holandés Errante, al igual que con la mayoría de las leyendas, es imposible conocer con exactitud su origen y la historia cuenta con varias versiones. 

Una de las primeras referencias escritas se la debemos a Frederick Marryat, un marino y novelista inglés que publicó en 1839 la novela El barco fantasma. Desde entonces, la leyenda del Holandés Errante ha protagonizado innumerables obras de la literatura, el teatro y el cine.

Presentación del mito en el MET de Nueva York.

La leyenda clásica tiene como protagonista al capitán Willen van der Decken (o Hendrick según la versión), un holandés que navegaba por el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, cuando fue sorprendido por una violenta tormenta. La tripulación quiso volver a aguas tranquilas pero el capitán se negó a dar la vuelta y retó al mismísimo Dios a que hundiera su barco. La tempestad empeoró, pero Van der Decken no cambió su rumbo y juró que doblaría el cabo aunque tardase hasta el Día del Juicio Final.

En ese momento, una figura luminosa apareció en la cubierta del barco para mayor terror de la tripulación. El capitán, en cambio, llegó incluso a plantarle cara a la misteriosa luz. Blandió su espada y disparó su pistola. Por toda respuesta, la figura pronunció una maldición:

“Hiel será tu bebida y hierro candente tu comida. De tus tripulantes solo conservarás un grumete, al cual le nacerán cuernos, tendrá hocico de tigre y piel de perro marino. Y como te agrada atormentar a tus navegantes, serás su azote, pues te convertiré en el espíritu maligno del mar y tu buque acarreará la desgracia a quien lo aviste”.

Figura luminosa que maldijo al holandés errante

Fue así como el avistamiento del Holandés Errante se consideraba un mal augurio para los marineros, que a su vez generó otras leyendas de navegantes que morían y barcos que naufragaban tras haber visto un barco fantasma.

Más allá de las historias de tabernas reconvertidas en novelas o películas, la ciencia se ha encargado de estudiar a los supuestos barcos fantasmas, un fenómeno registrado por innumerables navegantes a lo largo de la historia.

Los científicos adjudican estos registros al efecto Fata Morgana: un espejismo o ilusión óptica generada por la refracción de la luz en ambientes con cambios de temperatura. Esto hace que barcos, islas o cualquier elemento visto en el horizonte parezca estar flotando.

Sin mas que decir doy por concluido este articulo el cual me dejó con mucha curiosidad por lo que éste se ganó mi tiempo. De parte mía y del equipo de reporteros de CONALEP les deseamos buenos días, tardes o noches.

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