El rock and roll, desde tiempos muy lejanos, ha dejado muchas leyendas y canciones que con el paso del tiempo han sido olvidadas; pero ese es mi trabajo: recordar aquellas melodías que nuestros padres, abuelos e incluso bisabuelos las recuerdan como nosotros recordamos las canciones que nos gustaban de niños.
Para conocer esta pieza, primero me gustaría que rondemos por un super resumen de la biografía de este grande: Little Richard. Richard Wayne Penniman, nacido un 5 de Diciembre de 1932 en Tullahoma, Tennesse. Este hombre fue uno de los pioneros de este genero musical, también siendo pianista, humorista, cantante y compositor.
Richard desde pequeño, supo que no era como los demás niños, pues usaba ropa de su madre y maquillaje, además de tener algunas preferencias y gustos algo… particulares. Eso le traería problemas en su familia, que era altamente religiosa, aunque en su iglesia el aprendió a cantar y a tocar el piano; a la edad de 10 cantaba a los enfermos y le daban algunas monedas.
Pero ahora hablemos de nuestro tema principal, esa particular canción con una letra bastante juguetona y que deja mucho a la imaginación, pues el antes de ese gran éxito componía temas de rhythm n’ blues que realmente no tenían ningún impacto o algo nuevo pero en el sello Specialty olfatearon y detectaron algo en ese estrafalario personaje que no eras un cantante mas. Así que en el año 1955 se trasladó a Nueva Orleans para grabar a orden del productor Bumps Blackwells, ahí junto a músicos buenísimos de la ciudad comenzaron a tocar canciones de Richard pero solo era mas y mas de lo mismo… aburrido.

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Pero seguían insistiendo que ese aspecto rompedor no encajaba con su música, hasta que ocurrió. Dando una sesión por acabada, Richard conversaba con unas chicas hasta que comenzó a tocar en el piano: «A wop-bop-a-loo-bop-a-wop-bam-boom!» Un ritmo explosivo y la letra salvaje y lujuriosa, originalmente diciendo «Tutti Frutti, good booty. If it don’t fit, don’t force it. You can grease it, make it easy» impactante, ¿no?
Supieron que seria un hit pero esa letra no valía y jamas seria transmitida en la radio de aquellos tiempos, por lo que pidieron maquillar la letra con una joven letrista que rondaba siempre por ahí llamada Dorothy LaBostrie y ¡BAM! Un enorme éxito del rock que incluso fue interpretada por Elvis Presley, y desde entonces cada canción de Little Richard llegaba al top 10.
Enfoquemonos en la canción, una canción que con ese ritmo incluso saca una sonrisa por lo avanzada que estaba a su época, el profesionalismo y el «smooth» de esos acordes, endulzando el oído con esos acordes tan animados que realmente son auténticos del extraordinario Richard.
Si ponemos atención a la letra no es nada comparado a lo que dije anteriormente, trata de un hombre que ama a sus dos chicas, Sue y Daisy, y presume como las ama y lo que ellas hacen de una forma muy resumida.
Sabemos que en manos de Richard hubiera dado detalles y especificaciones, pero con cualquier letra, el estilo de este hombre es brillante, un talento nato que hizo que se coronara la reina madre del rock and roll pues, ¿quién no quedaría asombrado con esa mezcla de instrumentos que forjaron esta bella canción?
La mayoría de la letra también se basa en sonidos como «wop» «bom» «bam» dando ese carismático toque que, en mi punto de vista, la hace perfecta. Podemos tener un fresco son de piano, batería y la energética voz de Richard, que hacen un gran conjunto en esta canción.
En mi opinión, este tipo de canciones son tan bonitas y espectaculares, como hace 50 o 60 años no tenían la tecnología y las técnicas que se tienen hoy, todo facilitado con aparatos electrónicos y con arreglos hechos por maquinas. Little Richard y miles de pioneros y auténticos músicos salieron adelante con una clave: talento.
Con este talento no necesitaron jamás tener una computadora o un sistema de sonido avanzado para tener y lograr el éxito, su carisma, esfuerzo y particularidad los hicieron ser nombrados mundialmente como lo son hoy. Me encanta esta canción, y realmente la volvería a escuchar en bucle, una y otra vez, espero que tu sientas lo mismo, ¿a poco no sentiste ganas de bailar con esta canción?

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