La muerte visita a todos los seres humanos y una de sus representaciones más conocidas es la de Azrael, el el que viaja entre el cielo, la tierra y el infierno.

Ilustracion de la muerte tomando una vida.
Azrael, cuyo nombre significa Quien a Dios ayuda, es conocido como el Arcángel de la Muerte y está fuera del cielo por propia voluntad ya que eligió el cargo de separar el alma del cuerpo en los recién fallecidos para guiarlas al lugar que les corresponde según qué hayan hecho en su vida terrenal.
Como guía espiritual de un alma en el siempre inquietante tránsito de un plano a otro, infunde la comprensión de qué es la muerte y se asegura de que los demonios no tomen para su reino un alma que no vaya cargada de suficiente maldad, ya que para esas hay otros ámbitos de segunda oportunidad

Guía para el duelo en la muerte del ser humano.
Fue el primer ángel encargado de saber qué ocurría con las almas que no acababan de manera natural el el cielo. Así descubrió un lugar llamado Sheol, un miserable reino inferior al que después llegarían los ángeles caídos, convirtiéndose en el infierno.
En la tradición judía, donde se le llama Azriel, un fallecido tendrá una visión de él en función de cómo haya sido su vida: una mala persona lo verá como un ser horrible, mientras que para la buena será un perfecto arcángel.
Según la tradición islámica, cuando Alá lee el nombre de alguien que pronto morirá, Azrael (Izra’il) tiene 40 días para realizar su función. De igual modo, su presencia es percibida según la conciencia del fallecido, llegando a mostrarse acompañado de una serie de demonios encargados de atormentar al alma impura en el proceso del tránsito.
Sin lugar a dudas una representación muy completa respecto al tema de la muerte la cual captó mi atención y la de las demás personas creyentes, sin mas que decir ni agregar me despido por esta ocasión por parte mía y de los demás reporteros del plantel de CONALEP les deseamos buenos días, tardes o noche.

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