La joya de animación clásica ochentera, El Último Unicornio

Una conmovedora película lanzada en el año 1982 a la dirección de Jules Bass y Artur Rankin Jr. que nos abre campo a un inimaginable mundo de fantasía sobre unicornios, algo deducible por el nombre.

En esta nota, exploraremos el por qué, hasta la fecha, esta película que parece pasar desapercibida, reside en los corazones y memorias de aquellos que alguna vez tuvieron la dicha de ver este film antes de empezar a ser reconocida.

Poster coleccionable de la película. https://www.abebooks.com/

En esta maravillosa historia nos presentan al unicornio Amalthea (interpretada por Mia Farrow), la cual lleva una vida tranquila en el bosque, pero esta pronto se ve perturbada por una mariposa quien le asegura que ella es la última de su especie. Entre cantos y acertijos, la mariposa finalmente da a conocer que el paradero de los demás unicornios es desconocido debido a un malvado toro rojo.

La unicornio, dudosa acerca de ser la única en el bosque, decide dirigir paso a la búsqueda de su especie, pero pronto su misión se ve obstaculizada por la ahora adaptada idea de los humanos de reconocer la existencia de los unicornios. Un hechicero que lleva por nombre Schmendrick, conoce a Amalthea por un espectáculo de fenómenos, quien apartir de ahí, trata de auxiliar siempre a nuestra protagonista. Molly Grue, una señora de mediana edad que siempre soñó con ver un unicornio con sus propios ojos, se les une a la par.

Encuentro de Amalthea con el toro rojo.
Imagen: https://images.app.goo.gl/

Con la determinación de encontrar a los demás unicornios, el trío se dirige al castillo del Rey Haggard, quien sospechan podría tener información valiosa acerca de la desaparación de las criaturas.

Pronto, su camino se ve interrumpido tras la aparición del gigante toro rojo, de quién Amalthea se ve obligada a escapar, mientras sus compañeros se ven limitados a ayudarla debido a su incapacidad mágica y física. Pronto esta persecución se desata en la transformación humana de Amalthea, quién rápidamente se ve devastada al haberle arrebatado su encantadora forma.

A todo esto, el villano, el Rey Haggard, toma presos a los tres para así, en una charla con Amalthea, le confiesa el como él fue el que ordenó al toro rojo capturar a todos los unicornio en el mar, quienes no salen por temor al gran toro. Todo esto, con el fin de que por fin el Rey, fuera feliz y llenar un vacío que confiesa ha sentido desde hace mucho tiempo.

El Último Unicornio (1982), cortesía de Youtube.

Esta película siempre será recordada por aspectos tan únicos que posee, tales como el hermoso diseño de cada uno de sus personajes, que, personalmente, esperaba menos al ser americana, pero de hecho su animación es de origen japones, pero no del típico anime japones ochentero, si no que se trata de un estilo único que el estudio creador comparte con los Thundercats.

Su banda sonora es algo que tampoco hay que dejar detrás, pues es algo que la mayoría aplaude y reconoce que el grupo America definitivamente dejó su huella en este film.

Pienso que esta película merece la pena, no solo para ver una tarde que limpies y quieras poner de fondo algo para que la casa no se oiga sola, si no para prestarle su debida atención, pues posee muchos mensajes que mayormente pasamos desapercibidos que en realidad son algo con lo que puedes empatizar y hasta entender.

Por mi parte es todo, te invito a leer las demás notas de mis compañeros que hacen un gran trabajo elaborando cada una de sus notas y a su vez a Revista Somos Conalep, espero poder leernos pronto, ¡hasta luego!

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