La banda que coronó Enero del 67: The Doors

El mundo del rock esta lleno de personas que tienen un solo objetivo: hacer brillar sus talentos. Algunos luchan día y noche por ello sacando canciones día a día y hay otros que con solo menos de una semana logran ser iconicos y demostrar el encanto de su mente, en esta nota nos remontaremos a los años 60′ y como esta banda logró ser inigualable con tan solo cinco días.

Si echamos la vista atrás y nos remontamos a 1967, pronto descubriremos que es un año que debería estar marcado en el calendario como uno de los más destacados de la música rock. En ese glorioso año, The Beatles publicaron el ya legendario Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, mientras que The Velvet Underground lanzó su álbum debut. Fue un año en el que todos bailaríamos al son del verano del amor, pero también fue un año en el que apareció el primer disco de una banda emblemática.

Grupo californiano formado por James Douglas Morrison con su conmemorable voz; Ray Daniel Manzarek como el tecladista, Robby Krieger con su espectacular guitarra y John Densmore en la batería, debuta en el año 1967 con un disco homónimo The Doors.

El grupo se formó a mediados de los ’60, por Jim Morrison y Ray Daniel Manzarek quienes estudiaban en la University of California, Los Angeles (UCLA). Morrison era estudiante de cine y teatro, lo cual se refleja en la visualidad de sus canciones, surrealismo y teatralidad, y Manzarek estudiaba leyes e influenciado por el blues y la música electrónica, quien ya había formado su propio grupo, Rick and the Ravens. Ambos se unieron en un proyecto común, crear un grupo diferente con el que ganarían millones y sería muy famosos.

El nombre del grupo lo adoptaron inspirándose en uno de los poemas de William Blake (1757-1827), » Si se purifican las puertas de la percepción, todas las cosas resultarían infinitas para el hombre…».

Las caras detrás de las emblemáticas canciones de The Doors.
Imagen: https://marinacasado.com/

The Doors era una banda lo suficientemente atrevida como para presentarse con su primer sencillo, la canción de apertura de su álbum debut: Break On Through, con un ritmo cercano a una bossa nova. Después llegaría Light My Fire, que se convirtió en uno de los éxitos pop más improbables de su época, cuya duración fue editada para adaptarse a algunos formatos de música pop como sencillo. A diferencia de muchos de los discos de rock anteriores a 1967, este fue un álbum que existió mucho más allá de sus dos sencillos.

El camino hacia la publicación de este álbum se inició años atrás, en 1965, cuando la banda grabó una primera demo que nunca vio la luz. Fue poco después cuando el cuarteto comenzó a construir ese sonido tan característico que los llevó a la cima de la música. Cuando aún no eran conocidos, peleaban por conseguir un puñado de público en el local London Fog de la capital británica, a veces con poco éxito.

A finales del verano de 1966, ¡con tan solo cinco días de grabación, la banda terminó su primer disco! En la mezcla final de The Doors solo se utilizaron tres de las cuatro pistas de sonido del estudio: en una la batería y el bajo, otra para la guitarra y los teclados, y la tercera para la voz de Morrison. The Doors lanzó su primer trabajo discográfico el 4 de enero de 1967, como un regalo de Reyes adelantado. Un conjunto de canciones de 44 minutos que todavía suena, a partes iguales, innovador, estimulante y profundamente perturbador hasta el día de hoy, 56 años después. The Doors nos presentó a una banda con cuatro integrantes.

Una de las canciones que sin duda, marcaron los años 60’s de una manera irrepetible. Canal de cortesía: The Doors

El disco se cierra con The End, la conclusión del álbum, tanto literal como figurativamente. Esta canción, que tiene cerca de doce minutos de locura, resume lo mejor que esta banda y su cantante podrían hacer, así como lo mejor que pueden ofrecer

The Doors era una banda que sin lugar a duda nos ha dado de una manera inigualable una demostración del talento nato y totalmente único de las personas que persiguen sus sueños, cabe recalcar que esta banda todavía es sonada por público tanto mayor como joven y es totalmente entendible, pues esas notas tan sesenteras te hace querer cantar y bailar con sus acordes tan pegadizos y que jamás podrán volver a verse de la forma en que The Doors lo hizo.

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