Tláloc: Señor de la lluvia y del relámpago.

Hablar del señor Tláloc es hablar de uno de los principales dioses de la cultura mexica, y es el principal responsable de las lluvias, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos relacionados con el agua. ¡Conoce más sobre él!

¿Quién es Tláloc?

Tláloc, conocido como el «dios de la lluvia», se la pasaba dominando los cerros, el agua y haciéndolo todo súper fértil. Los antiguos nahuas creían que estaba al mando de cosas como los relámpagos, los truenos, la pedrea y las tormentas, y lo relacionaban mucho con las cuevas.

Se le invoca para agradecer su intervención cuando las cosechas eran exitosas en aquellas épocas donde la sequía se apoderaba de los campos.

Para los aztecas, este dios era como el jefe de la lluvia y el espíritu de las montañas. Así que era súper importante y le tenían que hacer muchos honores y sacrificios, hasta de animales y personas. pues la comunidad dependía del buen desempeño de estos para la prosperidad de su agricultura.

Tlaloc, dios mesoamericano de la lluvia.
Imagen: https://www.pueblosmexico.com.mx/

TLALOC Y SU PODER

Además, se cree que Tláloc es una de las deidades más importantes dentro de la mitología mexica, asociado con la fertilidad de la tierra, la agricultura y la provisión de lluvia. Se le suele representar con una máscara de serpiente y con rasgos acuáticos, como ojos de caracol y colmillos de jade.

Según las leyendas, Tláloc es el responsable de proveer agua a la tierra a través de la lluvia, y se le invoca para asegurar buenas cosechas y prosperidad. Adicionalmente, Chalchiuhtlicue, su supuesta esposa, es venerada como la diosa del agua dulce, encargada de proteger las fuentes de agua y otorgar fertilidad a la tierra. La unión entre Tláloc y Chalchiuhtlicue es considerada fundamental para el ciclo de la vida, ya que su influencia se extiende a la creación de ríos, lagos y mares, y al bienestar de la humanidad. Esta pareja divina engendró numerosos hijos llamados tlalocas, quienes eran percibidos como las nubes que surcaban el firmamento, acarreando consigo las lluvias beneficiosas para las cosechas y la vida en general.

En la época prehispánica, los infantes se relacionaban con esta deidad a través del llanto. Para los mexicas, el llorar es hacer llover, entonces los niños estaban más cerca de Tláloc que cualquier otra persona de la sociedad. Su cercanía los convertía en un sacrificio apropiado para que los tiempos de lluvias fueran ideales. La importancia de los niños en el culto a Tláloc era tal que se les enseñaba desde pequeños a llorar durante ciertas ceremonias, considerando su llanto como una manera de comunicarse con el dios de la lluvia. Esta relación especial entre los infantes y Tláloc marcaba un aspecto fundamental en la cosmovisión de los mexicas, influenciando tanto sus prácticas religiosas como su visión del mundo natural.

Escultura de Tláloc.
Imagen: https://www.ebay.ca/

Como se puede apreciar, la adoración a Tláloc y Chalchiuhtlicue era súper importante para los pueblos nahuas, porque de ellos dependía toda la cosecha y eso, ¿no? Todavía hoy en día se hacen rituales en muchos pueblos indígenas en honor a estas deidades, porque esa agua es vital para que la vida siga su curso, ¿sabes? ¿Conoces a mas deidades importantes para los pueblos indígenas? Nuestro país es rico en cultura y es interesante conocer sobre ello. ¿Ya conocías a Tláloc? Escríbenos en comentarios. ¡Nos veremos luego! ¡Hasta pronto!

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