Cuenta la leyenda que el alcalde de la Nouvelle Orléans en aquel entonces, Jean Baptiste Le Moyne de Bienville, se encontraba preocupado: No había suficientes mujeres en la colonia para los hombres que la habitaban, y los que no estaban ya casados comenzaban a meterse con esclavas o las mujeres nativas; indígenas, pues. Al ver esto, Bienville pidió a la Corona francesa que le enviaran mujeres, pero no cualquier grupo de mujeres: debían ser vírgenes, puras y castas… el mejor ejemplo de los valores cristianos.
Bien, para cuando en el año de 1728 llegaron a Nueva Orléans las Filles du Roi (o las Hijas del Rey), mujeres cuidadosamente seleccionadas y con cartas de recomendación de sus párrocos, ellas se veían terriblemente pálidas, delgadas y enfermizas, como si no tuvieran sangre en el cuerpo aparte de la que manchaba sus labios secos y partidos.
Frente a los ojos de todos comenzaron a salir ampollas en su piel nada más las tocó el sol, y antes de casarse (ó ya después de matrimonios que fallaron estrepitosamente, según otras versiones) marcharon con todo y unos enormes, extraños y pesadisimos cofres – ’caskets’ en inglés, de ahí su nombre– hasta el Viejo Convento de las Ursulinas (The Old Ursuline Convent).
Las personas y los animales comenzaron a caer como moscas; hubo un caso sonado en particular con dos investigadores, quienes entraron al tercer piso del convento (en el que se hospedaban las Filles du Roi) una noche solo para ser encontrados muertos en los alrededores del edificio a la mañana siguiente, ambos tan secos como pasas. Según esta versión, fue este aterrador hallazgo el que hizo que las monjas revisaran los cofres de las mujeres, que pesaban como si tuvieran piedras dentro, solo para encontrarlos completamente vacíos.
Los rumores se esparcieron como el polvo, causando opiniones divididas hasta el día de hoy: unos dicen que las chicas, a sabiendas de ello o no, cargaron a los vampiros hasta Nueva Orléans en sus cofres ,y otros dicen que las vampiras eran ellas.
Sea como sea, el tercer piso del Old Ursuline Convent sigue sellado con clavos de plata bendita hasta el día de hoy.

Imagen: Locations of Lore
Ni vampiras, ni hijas del Rey.
Ahora que has escuchado la leyenda,es hora de que escuches la verdad sobre este curioso cuento de vampiros. Para empezar ¡Las Filles du Roi y las Casquette/Casket Girls ni siquiera son el mismo grupo de mujeres! Las primeras existieron, por supuesto, pero eran mujeres destinadas a casarse con los hombres de otras colonias (Quebec, por ejemplo), y no la que al día de hoy es la embrujada ciudad de Nueva Orléans.
Para cuando Bienville pidió mujeres casaderas para sus soldados y los criollos franceses de su colonia ,la Corona optó por mandarle lo opuesto a las vírgenes cristianas que él había pedido: en 1721 (antes, incluso, de que las mismas monjas ursulinas llegaran a la ciudad en 1728– el año en el que llegaron las vampiras según la leyenda) llegaron 88 mujeres a bordo de La Baleine: mujeres sacadas casi a rastras de orfanatos (la más joven de ellas contaría con tan solo 12 años), prostíbulos (aunque solo una de todas ellas tenía un cargo registrado de prostitución del que se sepa), las calles o prisiones de mujeres tales como La Salpêtrière.
Muchas de ellas estaban enfermas al llegar al puerto, después de un largo tiempo (seis meses) de estar todas en una sola nave en la que podrían haberse contagiado toda clase de enfermedades.
Por último, las cassettes que les dieron su nombre no eran ni de cerca lo suficientemente grandes como para cargar con un vampiro dentro; y su traducción al inglés casket (que bien puede traducirse al español como ataúd) no tuvo connotaciones fúnebres sino hasta el siglo XX, unos 200 años después, más o menos, del supuesto escándalo de las Casket Girls.
Historia y Leyenda
Empresas como Ghost City Tours y New Orleans Legendary Walking Tours aún te ofrecen un paseo por el Old Ursuline Convent, o como mínimo una entretenida charla sobre él .La leyenda de las Casket Girls ha inspirado libros (es, de hecho, parte de New Orleans Vampires – History and Legend de Marita Woywod Crandle) y hasta un ballet moderno (The Casket Girls: A Modern Gothic Vampire Ballet de 2018.)
Marita relata su experiencia en un tour por este tétrico edificio en su blog, diciéndonos que en donde debían estar ataúdes solo había espacios vacíos, y muchas ventanas estaban selladas de una manera sofocante. Ella se pregunta:
¿Será que removieron los contenidos del ático del convento […] para enmascarar una horripilante,inexplicable verdad? ¡Espero que sí! ¡Que viva siempre la leyenda!
Marita Woywod Crandle, escritora
Las Casket Girls son una de las leyendas más populares de la icónica New Orléans, y aunque tan solo un poco de investigación puede exponerla como una cosa completamente falsa y estrafalaria (punto para ustedes, escépticos), me hizo el favor de reavivar mi interés por los vampiros; además ¿quién dice que ‘Casket Girls’ no suena como un buen nombre para una banda?

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