Yamata-No-Orochi es un colosal dragón con parecido a una serpiente, con ocho cabezas y ocho colas brotando de su cuerpo: un símbolo del caos en la mitología nipona. La leyenda que nos narra el enfrentamiento entre esta bestia y el dios de la tormenta y el mar Susanoo es una representación de la constante batalla entre el caos y el orden, algo de gran peso en la cultura japonesa.

(Imagen: Dragons Fandom)
Su tamaño es el suficiente para recorrer ocho montañas y ocho valles, su aliento es venenoso y,aún así, tiene algunas representaciones más benevolentes como un símbolo de fertilidad: cada una de sus cabezas representando algún elemento de la naturaleza.
La Batalla con Susanoo
El mito más popular en el que aparece este monstruo comienza con Susanoo, dios expulsado del paraíso, encontrándose con una pareja de ancianos y su octava y última hija, de quien se están despidiendo entre lágrimas. Esta joven doncella, Kushinada-hime, estaba destinada a morir como un sacrificio para Yamata-No-Orochi, una irascible serpiente gigante nacida de la sangre de los dioses primordiales Izanagi e Izanami.
A cambio de la mano en matrimonio de la hermosa joven, Susanoo ideó un plan para salvar su vida y la del resto de su pueblo: construyó una palizada en la cual puso ocho enormes barriles llenos de sake (licor de arroz), los cuales había encargado a los padres de Kushinada. Al escuchar que la bestia se acercaba, Susanoo convirtió a la doncella en un peine y la ocultó junto con él, esperando a que Yamata-No-Orochi se emborrachara.
La bestia, ni enterada de la presencia de Susanoo, así lo hizo, metiendo una de sus horribles cabezas con ojos tan rojos como cerezas en cada uno de los barriles de sake, bebiendo hasta la última gota. En su borrachera, la serpiente no pudo enfrentarse al repentino ataque de Susanoo, quien valientemente cortó todas sus cabezas y colas, encontrándose con la mítica espada Ama no murakumo no tsurugi, en las entrañas de la bestia, también conocida como Kusanagi no Tsurugi (hoy día, es uno de los Tres Tesoros Imperiales de Japón)
Orochi hoy día
Los descendientes de Susanoo y Kushinada se convertirían en la Familia Imperial, y heredarían la mítica Kusanagi, pasándola de generación en generación hasta el día de hoy.
(Imagen: Fandom)
No solo eso, pues la victoria de Susanoo sobre Orochi sigue siendo representada en festivales nipones. No todo es humillación para esta criatura, sin embargo, pues a menudo es representada en el arte, la literatura (la obra de teatro Kajincho),el cine (Orochi: Blood) los videojuegos (Okami) e incluso el manga y el anime (One Piece, Fate/Grand Order) tanto como antagonista como un ente benevolente.

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