Los chiles rellenos son uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana, tanto por su sabor como por la riqueza cultural que este tiene. Este platillo no solo es una delicia al paladar, sino también una entrada a las tradiciones culinarias que han sido transmitidas de generación en generación.

Imagen: https://www.vidactual.com/
Origen e historia de los chiles rellenos
Los chiles rellenos tienen una larga historia que se remonta a la época prehispánica. Se sabe que los antiguos habitantes de Mesoamérica ya utilizaban los chiles como parte fundamental de su dieta, y que los rellenaban con diversos ingredientes. Sin embargo, fue durante la colonización española cuando esta receta comenzó a transformarse y evolucionar, al incorporarse ingredientes europeos como la carne de res, el cerdo y las especias traídas desde el continente.
Aunque en distintas regiones de México se preparan de formas diferentes, los chiles rellenos han sido una constante en las mesas mexicanas, especialmente en celebraciones y festividades como el Día de la Independencia, las fiestas patrias y las reuniones familiares.
Los chiles más utilizados
El chile es el protagonista principal de este platillo, y existen diferentes variedades que se utilizan según la región o el tipo de relleno que se desee preparar. Estos se preparan principalmente con chiles poblanos, aunque también se pueden usar otros tipos, como el chile jalapeño o serrano. El proceso de preparación es sencillo, pero requiere algunos pasos clave.

Imagen: https://www.mexicoenmicocina.com/
Ingredientes:
- Chiles poblanos (o de tu preferencia)
- Relleno: carne molida, queso, verduras o frijoles.
- harina
- Aceite de cocina
- 2 tomates
- 1 chile (opcional)
- 1/4 de cebolla
Preparación:
- Asar los chiles: Comienza colocando los chiles directamente sobre el fuego hasta que su piel se oscurezca. Luego, ponlos en una bolsa o recipiente cerrado para que suden por unos 10 a 20 minutos y puedas retirar más fácilmente la piel.
- Pelar los chiles: Retira la piel quemada y realiza un corte en la parte de en medio para quitar las semillas con una cuchara y con mucho cuidado para que no se rompa el chile.
- Preparar el relleno: Rellena los chiles con lo que más te guste; en lo personal te lo recomiendo con carne molida y papas con queso adentro. Cuando termines de rellenarlos, ciérralos con 2 o 3 mondadientes.
- Empanizar: Bate un huevo con un tenedor o con un globo para que sea más fácil y rápido. Bátelo sin parar en forma de círculos hasta que lo veas en punto de nieve. Ahora en un tazón aparte coloca los chiles y échales harina, asegurándote de que queden bien cubiertos y después por el huevo.
- Freír: Fría los chiles en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes.
- Salsa: En una olla pequeña coloca los tomates, la cebolla y el chile y echa agua hasta que tape las verduras. Déjalas cociéndose con un poco de sal y, si prefieres, un cubito de pollo y tomate por 10 min. Ya que estén listos, échalos a la licuadora con un poco de la misma agua de las verduras y procede a licuarlos. Ya que los licuaste, échalos a una olla para cocer la salsa por 3 min.
- ¡A disfrutar! Coloca los chiles ya listos en un plato con la salsa preparada previamente y un poco de media crema, y disfruta de este delicioso platillo.

Imagen: https://www.curiouscuisiniere.com/
Espero te haya gustado la receta y saber un poco acerca de los chiles rellenos y el cómo surgieron. Te deseo una feliz semana y aquí me despido. ¡Nos vemos luego!

Deja un comentario