Un museo macabro a cielo cerrado

Sean bienvenidos, queridos lectores, una vez más a conocer poco a poco lo inexplicable, misterioso y tenebroso de leyendas y mitos que rondan por ahí de lengua en lengua. Tenemos a su merced un lugar donde muertos sin tumba son mostrados sin misericordia bajo la bellísima cuidad del amor París, ¿algo poético verdad? Detrás de esa gran cuidad elegante, tenemos los restos de aquellos a quienes no se les halla identificación. Acompáñennos a explorar esta gran exhibición.


El grandioso contexto

Nosotros nos podemos preguntar, ¿por qué existen tantos huesos acumulados y por toda esa zona? Bueno, las catacumbas son una serie de laberintos que se dice que te llevan por todo ParÍs bajo tierra, donde siempre te encontraras con restos humanos ya sea en esculturas, acomodados o tirados por ahí.

Una ilustración de las Catacumbas de París.
Imagen: https://mx.pinterest.com/

Bien, en el siglo XVIII los cementerios en esa cuidad les había traído a los parisinos graves problemas de salubridad, obligándolos a mover los cuerpos de las personas fallecidas a un subterráneo de noche para evitar el enojo de la gente o la iglesia (en muchos sentidos esto se enfrenta a la idea cristiana de mantener el cuerpo en una sola pieza, haciéndolo irrespetuoso). Los traslados ocurrieron hasta la Revolución, aunque se retomarían en 1840 por el cierre de cementerios parroquiales importantes de la época. Siendo ahora nombrado «Osario Municipal de Paris» (o más bien dicho, «Catacumbas»), usando de referencia a las catacumbas romanas.

Escultura hecha de hueso.
Imagen: https://mx.pinterest.com/

En 1860 dejaron de llevar huesos por falta de espacio.

Lucrar con la fascinación por los muertos

A partir de 1809, las catacumbas se abrieron al público como un recorrido para aquellos interesados: gente interesada poderosa como el emperador de Austria, Francisco I y Napoleón III, acompañado de su hijo.

En la actualidad, las visitas para los muertos no paran, e incluso puedes acceder sin autorización recibiendo casi 550 000 visitantes al año en promedio. Sí que nos encanta la aventura peligrosa y andar entre los vivos y muertos cada día.

Visitantes en las catacumbas.
Imagen: https://mx.pinterest.com/

¿Habrá sido esto poco moral?

Hay muchos que creen que el haber traído tantos huesos (se dice que es un aproximado de 6 millones de huesos encontrados en las catacumbas) profanaron su descanso al haberlos llevado bajo la cuidad. Por lo tanto, existe una leyenda local que dice que el traslado de tantos huesos desencadeno una fuerza oscura y maligna que está rondando las catacumbas, creyendo que si se está ahí en ciertas horas de la noche se oyen los susurros de los muertos, que te arrastraran a lo más profundo de las catacumbas quedándote encerrado sin poder salir al estar perdido.

Las catacumbas de París.
Imagen: https://mx.pinterest.com/

Como podemos darnos cuenta las catacumbas fueron diseñadas con fines de lucro y desafío para los que las visiten y no para ser un sitio sagrado para los muertos.

Su extraño sistema de túneles

Siendo tan sencillo en perderse ahí por la longitud y cambio de los caminos de las catacumbas, que por esa misma razón necesitas un guía que conozca un poco mejor estos túneles tan tenebrosos y cambiantes, existiendo la posibilidad de perderte y que tu cuerpo haya sido encontrado años después como en el caso de Philibert Aspair.


Antes de despedirnos me encantaría compartirte las fuentes de información utilizadas en esta nota:

  1. https://www.catacombes.paris.fr/es
  2. https://www.youtube.com/watch?v=rF5z2hDkBwU
  3. https://www.youtube.com/watch?v=pxTLWtSE4S8
  4. https://www.youtube.com/watch?v=PYcr7DMg5DI

Eso es todo por el momento pequeño amante de lo sobrenatural, sigue en contacto con Revista SOMOS CONALEP, para más contenido igual de increíble que éste. ¡Quién sabe! La próxima vez puedes asustarte. ¡Hasta luego!

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