Carta que se encontró a un ahogado – Guy de Maupassant.


En una historia un hecho inquietante fue reportado ayer por las autoridades fluviales tras recuperarse el cuerpo de un joven en el río Sena, entre Bougival y Marly. Entre sus ropas se encontró una carta dirigida a una dama desconocida, cuyo contenido ha llamado la atención por su tono filosófico y profundamente personal. El texto, atribuido al escritor Guy de Maupassant, describe la confesión de un hombre incapaz de experimentar amor.

Guy de Maupassant.                                        imagen https://share.google

En la carta, el autor asegura no haber amado jamás debido a su tendencia a analizarlo todo racionalmente. Afirma que el amor exige ceguera emocional y renuncia al juicio, algo que considera imposible para él. Según explica, siempre percibió una discordancia entre la naturaleza física y moral de las mujeres, lo que le impidió enamorarse verdaderamente.

No obstante, relata un episodio en el que creyó sentir amor durante una noche en una barca junto a una joven. El ambiente, la luna, el silencio y la cercanía despertó en él una emoción intensa y desconocida. Permanecieron juntos contemplando el amanecer hasta que, en el momento en que él se disponía a besarla, la mujer rompió el instante romántico al señalarle trivialmente que tenía una oruga en el cabello.


El relato nos invita a preguntarnos: ¿cuántas veces dejamos pasar algo valioso por esperar lo perfecto? El amor, la amistad o incluso los sueños rara vez coinciden con la imagen que imaginamos. La vida está hecha también de imperfecciones, de interrupciones incómodas y de comentarios inoportunos.

Leer este cuento es una oportunidad para reflexionar sobre nuestras expectativas y recordar que la sensibilidad no siempre está en los grandes gestos románticos, sino en aprender a convivir con la naturalidad del otro.

“El amor no muere por falta de magia, sino por exceso de perfección.”

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