En esta nota te contaremos un poco sobre la leyenda de como este marsupial, orgullosamente mexicano, trajo fuego del mismo infierno para que los pueblos no vivieran en penumbras. Una leyenda antigua que, estamos seguros, te encantará.

Imagen: https://www.pinterest.com.mx/
Cuenta una antigua leyenda prehispánica que los animales se juntaron y vieron la situacion de los hombres y mujeres de en aquel entonces, ellos vivían entre penumbras cuando la noche llegaba. Al ver esto, el valiente tlacuache dijo que el bajaría hacia el infierno para traer fuego pero con la condición de que los demás animales se tenían que encargar de que no se apagara, un ciervo acepto incrédulo ante la pequeñez de tal animalito pero no quedaba de otra: necesitaban el fuego.
Después de lo pasado, este animalito emprendió su viaje hacia el inframundo el cual estaba lleno de grandes y feroces depredadores a los cuales tuvo que acostumbrarse pues necesitaba ganarse la confianza de todos en ese lugar para lograr su cometido, con el pasar de los días todos le tenían confianza a este marsupial mexicano. Ya era hora de tomar por lo que había venido.
Lo primero que el animalito quiso hacer fue sostener este tan preciado elemento con su cola pero al intentarlo se quemó y dejó sin pelo, para su segundo intento, se tragó un brasa y entonces logro mantenerla, salió corriendo a toda velocidad aunque le dolía llevar la brasa, más la iba a doler si uno de los jaguares se lo comía. Siguió corriendo hasta que del inframundo salió y entregó el elemento preciado a los demás animales.
¿De dónde viene el nombre?
El nombre por el que este animalito es popularmente conocido es el de marsupial mexicano y proviene del náhuatl «tlacuatzin» que significa el pequeño que come fuego, otros nombres también podrían ser «zarigüeya» (en lo personal yo lo conozco como zarigüeya), o «zorro del monte»
Cuando se habla de tlacuaches por lo general se refieren a Didelphis virginiana (en el sur) y Didelphis marsupialis (en el norte) pero en México hay otras seis especies de la familia Didelphidae: Chironectes minimus, Philander oposum, Caluromys derbianus, Metachirus nudicaudatus, Marmosa mexicana, Tlacuatzin canescens.
El físico de este marsupial mexicano es robusto, su cara es alargada y con forma de cono, al igual que su cola, sus orejas también carecen de pelo, el tamaño y peso pueden ser distintos según la especie de la que se trate, por ejemplo: la marmosa mexicana que mide en promedio unos 15 centímetros.
El animalito este por lo general se encuentra en zonas de clima templado a tropicales es por esto que se le puede encontrar en varios puntos de México. Es un animal nocturno que construye madrigueras para poder vivir y también les gusta colgarse de cabeza de un árbol con ayuda de su cola. Es capaz de recorrer hasta dos kilos en busca de comida, tiene un sentido omnívoro ya que consume frecuentemente, semillas plantas, frutas, insectos, carne rica en fósforo.

Imagen: https://www.pinterest.com.mx/
Este pequeño marsupial mexicano sin duda es una caja de sorpresas, nunca se sabe cuál será su siguiente movimiento o cuándo volverá a traernos algún otro elemento que necesitamos o simplemente vendrá a robamos la fruta de nuestros árboles frutales. Nos leemos en la siguiente nota. ¡Hasta pronto!

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