La mantis religiosa es un insecto que destaca tanto por su apariencia como por su comportamiento, con su cuerpo esbelto y patas delanteras que parecen estar en actitud de oración.
La mantis religiosa es uno de esos insectos que cuando los ves, no puedes dejar de mirarlos. Tiene una forma tan única: con su cuerpo largo, sus patas delanteras como si estuviera rezando, y esos ojos enormes que parecen estar vigilando cada movimiento. Pero lo más interesante de la mantis es su comportamiento, es un depredador impresionante.

Imagen: https://images.app.goo.gl/
¡Empecemos hablando de esta peculiar especie!
De entrada, te cuento que las mantis son expertas en camuflaje. Se mezclan perfectamente con su entorno, ya sea hojas verdes o ramas secas. Esto las hace maestras del sigilo. Pueden quedarse quietas durante mucho tiempo, esperando que su presa, como insectos más pequeños, se acerque lo suficiente. Y cuando llega el momento, ¡zas!, en un segundo usan sus patas delanteras para atraparla. Son tan rápidas que, si parpadeas, te lo pierdes.
Otra cosa que llama mucho la atención es su famoso «ritual» de apareamiento. Tal vez hayas oído que, a veces, la hembra se come al macho después (o incluso durante) el acto. Es cierto, pero no pasa siempre. Se cree que lo hace para obtener proteínas y nutrientes que luego ayudan en el desarrollo de los huevos. Sí, suena un poco extremo, pero en el mundo de los insectos, las cosas son así de curiosas.
¿Cómo se Alimenta la Mantis Religiosa?
Lo más fascinante es cómo cazan. Sus patas delanteras están equipadas con espinas que sujetan firmemente a la presa, y la mantis puede empezar a comerla viva. Es un poco brutal, pero así es la naturaleza. También tienen una visión increíblemente buena para un insecto. Sus ojos pueden ver en 3D, lo que les permite calcular muy bien la distancia de su próxima comida.

Imagen: https://images.app.goo.gl/
Beneficios.
Por si fuera poco, las mantis son bastante beneficiosas en los jardines, porque se alimentan de plagas como moscas, grillos y otros insectos dañinos. Así que si ves una mantis en tu jardín, lo mejor es dejarla hacer su trabajo. Eso sí, no esperes que acabe con una infestación completa porque son cazadoras solitarias, no atacan en grupo como las hormigas o las abejas.
¿Dato Curioso?
Un dato interesante es que, aunque la conocemos como «mantis religiosa», este nombre viene por la posición de sus patas delanteras, que parecen estar rezando. Y no es la única especie; existen más de 2,400 tipos de mantis en todo el mundo. Son más comunes en zonas cálidas y tropicales, pero se pueden encontrar en muchos lugares.

Imagen: https://images.app.goo.gl/
Así que, en resumen, la mantis religiosa es un insecto fascinante. Por su forma, su estilo de caza y hasta por esos comportamientos extremos durante el apareamiento, es uno de esos animales que siempre llaman la atención. Además, son aliadas en los jardines, ayudando a mantener el equilibrio natural. ¡Son unas verdaderas depredadoras disfrazadas de santas!
Aquí llega mi participación, me encantaría que le echarás un vistazo a mis otras notas aquí en Revistas SOMOS CONALEP. ¡Gracias por su atención!.

Deja un comentario