De palacios imperiales a hogares modernos

El Pekinés es una raza con una historia muy especial que se remonta a miles de años en China, estos perros eran considerados sagrados y vivían exclusivamente en los palacios de la realeza china.

Solo los emperadores y sus familias podían tenerlos, lo que los convertía en un símbolo de estatus y poder; incluso se decía que tenían un origen casi mítico, relacionado con leyendas antiguas.

Antigua pintura china.
Imagen: https://www.cracked.com

Con el paso del tiempo, especialmente después de conflictos históricos como la apertura de China al mundo exterior, algunos pekineses fueron llevados a Europa. Ahí comenzaron a popularizarse y a convertirse en mascotas de compañía. Hoy en día, aunque ya no viven en palacios, siguen conservando ese aire elegante y digno que los caracteriza.

Un pequeño “león” de gran presencia

Una de las cosas más llamativas del pekinés es su apariencia física, es un perro pequeño, pero con un cuerpo robusto y compacto. Su cara es plana (lo que se conoce como braquicéfala), con ojos grandes y expresivos que le dan una apariencia muy particular; además, su pelaje es largo, abundante y suave, lo que requiere cuidados constantes.

Su aspecto muchas veces se compara con el de un león en miniatura, especialmente por la forma en que su pelo rodea la cabeza como una melena. Los colores de su pelaje pueden variar bastante, desde tonos dorados hasta negros o combinaciones, a pesar de su tamaño, su porte es firme y seguro, lo que hace que destaque fácilmente.

Perro pekinés posando.
Imagen: https://mivet.com

Carácter fuerte en cuerpo pequeño

A pesar de su tamaño, el pekinés tiene una personalidad muy marcada: es un perro valiente, seguro de sí mismo e incluso algo independiente; no suele ser excesivamente juguetón como otras razas, pero sí es muy leal a su dueño. Puede mostrarse reservado o desconfiado con personas extrañas, lo que lo convierte en un buen perro de compañía con cierto instinto de protección.

Perro pekinés en el campo.
Imagen: https://www.elmueble.com

También es importante mencionar que puede ser un poco terco, por lo que su entrenamiento requiere paciencia y constancia. No responde bien a métodos bruscos, pero sí a un trato firme y cariñoso. En general, es un perro tranquilo que disfruta más de la compañía y el descanso que de actividades físicas intensas.

Cuidados y bienestar

El pekinés requiere cuidados constantes, especialmente en su pelaje, es necesario cepillarlo con frecuencia para evitar enredos y mantenerlo limpio. Además, su cara achatada puede provocar problemas respiratorios, por lo que es importante evitar el ejercicio excesivo o la exposición a altas temperaturas. También se debe prestar atención a la limpieza de sus ojos y pliegues faciales.

En cuanto a su salud general, es recomendable llevarlo regularmente al veterinario para prevenir enfermedades comunes en la raza, una alimentación equilibrada y adecuada a su tamaño también es fundamental para mantenerlo en buen estado. Con los cuidados correctos, el pekinés puede vivir muchos años y ser un excelente compañero.

Pekinés de color merle.
Imagen: https://www.kokogenetics.com

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